Entiendo y comprendo, que el Dr. Sánchez,
como rehén de los financiados a través de los sanguinarios regímenes
dictatoriales del Irán de los Ayatolas y del CRIMINAL del banano podrido de
MADURO, calle la boca ante sus “sostenedores”, a la vez que permite las
cobardes intervenciones de su conmilitón e ideólogo en ese “pensamiento humo”
al que siempre que tiene oportunidad hace gala.
Por el contrario, no entiendo ni comprendo,
la paciencia a la que hacen gala las pocas personas decentes que en este
momento ostentan cargos ejecutivos, en estados democráticos de hecho y de
derecho. Tampoco entiendo la pasividad de los Sres. Fiscales del Tribunal
Internacional, que a estas horas de la mañana del día 11 de octubre de 2018, no
pusieron en orden de búsqueda y captura al CRIMINAL de MADURO y a sus secuaces, incluida
la correspondiente citación como testigo en principio, del Sr. Rodríguez
Zapatero, si no colaborador necesario, al menos como conocedor de todos y cada
uno de los continuos atentados contra los derechos humanos y crímenes
perpetrados por ese infecto y criminal régimen del que él (el zapatero) se dice
mediador.